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Emprendedora mexicana venderá tamales en la final del Súper Bowl en Arizona, el 12 de febrero

Emprendedora mexicana venderá tamales en la final del Súper Bowl en Arizona, el 12 de febrero
Episodio "La receta", del podcast Cruzando Líneas (Imagen: Daniel Robles).

Los asistentes a la final del Súper Bowl LVII, que se disputará en Arizona el domingo 12 de febrero, en el State Farm Stadium de los Arizona Cardinals, también podrán disfrutar de la tradicional gastronomía mexicana fuera del campo de juego: la emprendedora mexicana Imelda Hartly, protagonista de una historia migrante de superación personal y profesional, fue seleccionada para vender tamales ese día, en el evento deportivo por excelencia de Estados Unidos.

“El Súper Bowl nos está permitiendo, a las mujeres dueñas de negocios que somos minoría, esa oportunidad, ese empuje que a veces necesitamos. Creo que el Súper Bowl va a ser esa plataforma que me va a permitir despegar a un nivel inimaginable”, señala Imelda en el podcast Cruzando Líneas, de Conecta Arizona, que narra historias de personalidades y hechos de integración binacional en la frontera entre Estados Unidos y México. El episodio en el que es protagonista se llama “La receta”.

Producido y dirigido por Maritza L. Félix, directora y fundadora de Conecta Arizona, el podcast Cruzando Líneas rescata testimonios de protagonistas de Arizona y Sonora, como forma de redescubrir la frontera estadounidense-mexicana mediante puentes humanos representados no solo por el presente y la historia sino también por los sueños migrantes, la gastronomía, la cultura, el deporte, la gente y sus testimonios de superación. El podcast fue presentado en 2022 y está integrado por nueve episodios.

“Imelda Hartley pone su corazón en cada tamal que prepara. Construyó su éxito con mucho sacrificio”, señala en el podcast el periodista Julio Cisneros, a cargo del episodio. E Imelda responde: “Nosotros no vendemos tamales, vendemos esperanza”. La migrante mexicana así recuerda el momento en que le comunicaron con un correo electrónico que había quedado seleccionada para vender tamales en la próxima final de fútbol americano: “Grité, brinqué de la emoción. Porque es grande, no cualquier persona queda en el Súper Bowl”.

Imelda Hartley, emprendedora mexicana, propietaria de Happy Tamales (Foto: Consulado de México en Phoenix, Arizona).

Imelda nació en Culiacán, Sinaloa, pero pasó su niñez en Guaymas, Sonora, donde padeció la pobreza. “Tenía que buscar a veces en el bote de basura qué comer para mí y mi hermana. Encontraba tomates -podridos a veces-, pedazos de pan que alguien había dejado allí. También me robaba las naranjas y tamarindos de las casas; fruta es fruta y, pues, aunque estaba mal era supervivencia”, recuerda en el podcast.

Era principios de la década del ’80 y cuando tenía 12 años sufrió abuso –recuerda Imelda- por parte de un pescador y albañil que “se la llevó a vivir a su casa a la fuerza, como si fuera de su propiedad” y la trató como una esclava, señala Cisneros en el episodio. “Sin embargo, ella tenía sueños y no estaba dispuesta a continuar esa vida. Teniendo aún 12 años, un día se armó de valor y huyó a Estados Unidos”, relata el periodista.

La travesía de Imelda no fue sencilla: en Sonora escapó de un posible secuestro, consiguió un albergue, trabajó y con sus ahorros continuó hacia Tijuana, hasta que cruzó caminando –por la playa- a Estados Unidos, en forma ilegal, sin saberlo. Siguió hasta San Diego, California, donde una familia latina le ofreció albergue. Allí vivió durante ocho años, trabajó como ayudante en una tienda de ropa y a la edad de 20 años conoció a su primer esposo. Se casó a los 21 años y se fueron a vivir a Yuma, Arizona.

Pero el matrimonio fracasó: Imelda sufrió violencia doméstica, por lo que dejó a su pareja. Luego, empezó una nueva relación, que resultó peor: su pareja la golpeaba con violencia. “En una ocasión estaba yo llena de sangre y llegó la Policía. Él me amenazó que si yo hablaba me iba a matar y a los niños también. Era tanto mi terror que realmente yo pensaba que ni siquiera la Policía podía ayudarme y salvarme”, cuenta Imelda, entrevistada por Cisneros. Nuevamente se separó de su esposo y reinició su vida como madre soltera, con 14 hijos.

Todo cambió cuando sus hijos, precisamente, comenzaron a llevar tamales como almuerzo a la escuela. Un día, la sorprendieron al regreso. “Vinieron muy emocionados: ‘Mamá, a mi maestra le di a probar tus tamales, dice que si le haces una docena y cuánto le cobras’; ‘mamá, que mi compañero le llevó a su mamá y están muy emocionados, que les gustó mucho’. Así fue que empecé”, recuerda Imelda.

Con sus hijos, comenzó a vender tamales en la calle, en Phoenix, hasta que las ventas crecieron de tal modo que en 2015 inició oficialmente su empresa, Happy Tamales. La profesionalización llegó en 2021, cuando Imelda recibió capacitación en el Programa Consular de Emprendimiento para Mexicanas en el Exterior, del Consulado de México en Phoenix, una iniciativa destinada a formar en emprendedorismo a mujeres migrantes mexicanas, que reciben capacitación en distintas áreas del negocio (planificación, ventas, finanzas, legal y marketing, entre otras) y asesoramiento de mentores y líderes empresariales.

En el podcast, el cónsul de México en Phoenix, Jorge Mendoza Yescas, destaca a Imelda por ser “una de las pioneras” del programa, al que destaca porque al ser “específico para mujeres migrantes mexicanas trata de vencer y derribar esas barreras” de “los grupos más vulnerables, pero que tienen mucho potencial”. De hecho, las mujeres hispanas en Arizona son uno de los motores de la economía del estado en cuanto a emprendedorismo y creación de pequeños negocios, según estadísticas de la Cámara Hispana de Comercio de Arizona.

Los tamales, en una de las tantas variedades (Foto: www.imeldahappytamales.com).

En la cuenta regresiva para la final del Súper Bowl, Imelda ya toma pedidos para las diversas variedades de tamales que ofrecerá ese día: “Happy” (el tamal típico sinaloense, con papa, zanahoria, calabaza, pasas, jalapeño fresco y aceituna), “Esperanza” (de pollo con salsa especial), “Harmony” (vegetariano, con espinacas), “Hope”, “Heritage” y “Love”, entre tantos otros, cada uno con una identidad propia. “Espera que el Súper Bowl sea una plataforma para llegar a un mercado más grande”, señala Cisneros en el podcast.

El periodista productor del episodio también afirma que a Imelda “su éxito no la hace olvidar lo que aprendió de la vida” y que por eso, con las ganancias de su emprendimiento gastronómico, ayuda a víctimas de violencia doméstica. “Si hay una víctima que me llama a la hora que me llame, que está en la calle, vamos a mandarle un taxista; si una víctima ya llamó al 211 o a las casas hogares y no hay quien la reciba, le vamos a pagar un hotel”, dice Imelda.

La emprendedora mexicana también cuenta que dedica su tiempo libre a sus hijos (“somos una familia muy unida”, dice) y deja un mensaje: “A final de cuentas, no nos llevamos nada de este mundo. Pero lo que sí podemos hacer todos es dejar plantada una semilla que germine para la futura generación, y sentirme honrada de saber que lo hice. La vida me ha tumbado de muchas maneras, pero jamás me ha derrotado: sigo de pie”.

El periodista Julio Cisneros, autor del episodio "La receta", del podcast Cruzando Líneas.