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Día de la Raza: afirman que “fue un intento de genocidio para eliminar la cultura de los pueblos originarios”

Día de la Raza: afirman que “fue un intento de genocidio para eliminar la cultura de los pueblos originarios”
Salvador Reza, activista y referente comunitario en Arizona.

El referente comunitario Salvador Reza, que en Arizona es recordado por su oposición a la ley antiinmigrante SB 1070 y por su defensa de derechos de comunidades aborígenes, cuestionó la celebración del llamado Día de la Raza, como parte del Mes de la Herencia Hispana en Estados Unidos, y dijo que la Conquista de América “nunca fue un encuentro amistoso” entre dos culturas, sino que se trató de “un encontronazo, un intento de genocidio” para "destruir" la cultura de los pueblos originarios.

“Es algo que va mucho más allá de lo superficial, de celebrar la hispanidad o el encuentro de dos culturas, porque fue un encontronazo, un choque que por poco nos elimina totalmente como pueblos que hemos estado aquí desde tiempos inmemoriales”, afirmó Reza, en declaraciones a La Hora del Cafecito☕, el show radial de Conecta Arizona, en la semana en que la comunidad hispana en Estados Unidos celebró el Columbus Day para recordar la llegada de Cristóbal Colón a América el 12 de octubre de 1492, como parte del Mes de la Herencia Hispana que comienza cada 15 de septiembre y finaliza cada 15 de octubre.

Reza también cuestionó al Papa Francisco porque, si bien “pidió disculpas” por los abusos cometidos durante la Conquista de América y la evangelización, la Iglesia Católica “nunca reconoció el derecho de los pueblos originales de practicar su propia espiritualidad”. “Qué podemos hacer? En primer lugar, reconocer que en realidad (el Día de la Raza) no es algo que celebrar y, en segundo lugar, ver que todavía sigue la conquista” y que incluso tiene relación con temas actuales de migración y reclamo de tierras, señaló Reza, entrevistado por Maritza L. Félix, directora y fundadora de Conecta Arizona.

Integrantes del pueblo indígena Tohono O'odham, que habita Arizona y Sonora, en una manifestación en defensa de su territorio en México (Foto: cortesía Alejandro Aguilar Zeleny).

🎙️ ¿Qué lectura haces de esta celebración del llamado Día de la Raza?

“El Día de la Hispanidad lo declararon los reyes de España y se llevó a toda la mal llamada Latinoamérica; después, en México, José Vasconcelos (primer secretario de Educación Pública del país) empezó con la teoría del mestizaje. En 1992 (por los 500 años de la llegada de Colón a América) corrimos desde Tok, Alaska, hasta (los templos sagrados de) Teotihuacán y otra columna salió desde Quito, Ecuador, y llegó a Teotihuacán; esas columnas pasaron por todos los pueblos indígenas. Una de las razones es que (la conquista de América) nunca fue un encuentro amistoso; fue un encuentro de colonización, fue un encontronazo, un intento de genocidio en donde murieron 25 millones de indígenas nomás en los primeros 20, 25 años de la conquista. Y llega a hoy en día, que se habla del día de los pueblos indígenas. Arizona tiene Indigena People Day, Phoenix también lo tiene. Sin embargo, el nombre, la etiqueta que le pongan no borra la realidad de que fue un intento de eliminar totalmente las culturas originales en este continente. Y eso pasó también con los ingleses, cuando llegaron (a Estados Unidos) con el Mayflower (en 1620): supuestamente tuvieron muy buena relación en los primeros años, pero luego masacraron a los indígenas y comenzó el intento de acaparar toda esta tierra. Al no conocer uno la historia dice el Día de la Raza y como algunas personas acá en Estados Unidos celebran la raza causa mucha confusión. Pero la mayoría de los pueblos de este continente lo celebran de otra manera. En 1992 nosotros desenmascaramos esa mentira de que fue un encuentro amistoso entre dos culturas: fue un intento de destruirnos totalmente y por poco lo logran; si no nos destruían físicamente entonces nos destruían espiritualmente. Por ejemplo, algo que causa controversia es la Virgen de Guadalupe: la madre tierra es un lugar donde los pueblos indígenas iban a dar gracias desde mucho tiempo antes (de la Conquista), pero los españoles cuando vinieron, al no poder convencerlos (de que se sumen al Catolicismo) a pesar de todas las torturas, entraron con la Virgen de Guadalupe; lo hicieron para tratar de quitar la adoración, el culto a la madre tierra. Hay muchas cosas de por medio, pero lo principal es que, como pueblos originarios que nos reencontramos con nuestras raíces, decimos que no fue algo de beneficio para nosotros. Ahorita en realidad te estoy hablando en español, en la lengua del conquistador, porque perdimos nuestras lenguas originales, y acá en Estados Unidos estamos hablando la lengua del inglés (que colonizó Estados Unidos). Entonces, es algo que va mucho más allá de lo superficial, de celebrar la hispanidad o el encuentro de dos culturas. Fue un encontronazo, un choque, que por poco nos elimina totalmente como pueblos que hemos estado aquí desde tiempos inmemoriales”.

Salvador Reza junto a Maritza Félix en el show radial La Hora del Cafecito, en abril de este año, al hablar sobre la ley antiinmigrante SB 1070.

🎙️ Todavía tenemos una deuda pendiente, ¿no? Hablamos muy ligeramente sobre esta Conquista que en realidad fue muy sangrienta, de la colonización que vino a imponer, tapar, a tratar de destruir lo que hubo antes de ellos, pero lo seguimos haciendo en la actualidad. Por ejemplo, tenemos una deuda pendiente con los pueblos originarios de este territorio, en Arizona y en Sonora (México), de los miles que siguen tratando de luchar por sus derechos en México y en Centroamérica y Latinoamérica. ¿Qué podemos hacer para pagar esta deuda?

“Ahorita está de moda pedir disculpas. (El presidente mexicano) Andrés Manuel López Obrador pidió a España que pidiera disculpas por las atrocidades de la Conquista y también el Papa (Francisco) vino y pidió disculpas (en 2015 y en 2021), pero nunca reconoció el derecho de los pueblos originales de practicar su propia espiritualidad. (La Iglesia Católica) reconoce la espiritualidad del budismo, la espiritualidad musulmana y de los hindúes, pero hasta ahorita no reconoce la espiritualidad de los pueblos originales de este continente. Eso es también parte de ese legado de la Conquista. ¿Qué podemos hacer? En primer lugar, reconocer que en realidad (el Día de la Raza) no es algo que celebrar y, en segundo lugar, ver que todavía sigue la conquista”.

🎙️ ¿Cómo?

“Por ejemplo, el tratado de libre comercio (T-MEC) entre México, Estados Unidos y Canadá es nomás un paso más de lo que hizo el Papa (Alejandro VI) en 1493, cuando firmó las bulas papales Inter Caetera, que les daba derechos a España a poseer las tierras, animales e indígenas, desde islas Azores 100 millas hacia el oeste. Hubo un debate gigantesco donde Fray Bartolomé de las Casas pudo argumentar que los indios, como los llamaban, eran humanos y no animales. Al final de cuentas, reconocieron como humanos, entonces tendrían millones de almas que salvar. Y hoy en día, con los tratados de libre comercio, están haciendo lo mismo porque se está vendiendo otra vez la mano de obra, la riqueza de la tierra, la minería, todo lo que nos da a nosotros nuestra fuerza y espiritualidad. Es otra manera más de seguir las mismas pautas que comenzaron en 1492 cuando un marinero perdido (Colón) llegó a la isla de San Salvador; ahí empezó la destrucción. No quiere decir que los vamos a odiar; hay que reconocer lo que es, quitar el legado de la Conquista y que la Iglesia Católica diga que aquellas bulas papales son inválidas, porque todos las usan aquí en la jurisprudencia en la disputa de tierras con los indígenas. Entonces, en última instancia, que reconozcan que no son válidas y que empiecen a restituir algo de lo que han quitado. Los pueblos originarios tienen derecho de trabajar y ser parte de la tierra que los vio nacer, han estado ahí. Es lo mismo con la inmigración”.

🎙️ ¿En qué sentido?

“Por ejemplo, hay un pueblo (aborigen) que tiene su propio pasaporte porque entró a Estados Unidos al firmar un tratado con (George) Washington y (Thomas) Jefferson que decía que no iban a interferir uno con el otro e iban a poder viajar en los mismos territorios; trataron de imponer el pasaporte, llegaron con su reclamo a (la exfiscal general de Estados Unidos) Janet Reno, iban a ir a Cortes pero Reno quitó porque si estaba en el tratado y si perdían en Cortes iba a dejar un precedente con el que los Yaquis (pueblo indígena de Sonora, México) lo podrían pedir, los Cocopah (pueblo indígena del suroeste de Arizona) lo podrían pedir, y entonces iba a haber una apertura para los pueblos que vivían en la frontera y podían ir y venir (de México a Estados Unidos y viceversa). De aquí, de lo que hoy llamamos Arizona, salieron los mexicas, los aztecas. Las pruebas están en el Museo Pueblo Grande (en Phoenix, Arizona), en diferentes lugares donde todavía están los campos de pelota ancestrales; los canales que tenemos en Arizona en este momento datan de más de mil años. Todo eso es nuestro territorio; cuando se amplió el aeropuerto había como 130 restos humanos y pudimos rescatar dos adobes. Entonces, cuando me dicen ‘soy ilegal’ yo los llevo y les enseño esos adobes, que datan de mil años: ¿cómo puedes ser ilegal? No puedes ser ilegal, es tu propia tierra. Esas pruebas son tus documentos y se pueden ver porque íbamos y veníamos (a través de la frontera) desde tiempos inmemoriales. Entonces, esas son cosas que se podrían argumentar por ejemplo en el debate sobre inmigración. Sin embargo, no hay abogado que lo entienda, o hay muy poquitos, y además siempre se queda la gente en los derechos civiles, que los pueden cambiar si cambian las leyes. Como hicieron con los dreamers (inmigrantes protegidos por el programa DACA), a quienes les cambian las leyes (permanentemente) y al último no te dan nada”.